
Investigamos la comercialización de la naturaleza. Proteger nuestro planeta se ha convertido en un gran negocio para compañías como Merrill Lynch o JP Morgan Chase, promoviendo nuevos mercados medioambientales. Esto ha generado un nuevo tipo de comercialización, la de las especies, en la cual los inversores compran vastas áreas de tierra, llenas de especies en peligro de extinción, para poder vender «crédito de la naturaleza».
Las compañías cuyas acciones destruyen el medioambiente ahora están obligadas a comprar esos créditos, y han surgido nuevos centros financieros especializados en este tipo de transacciones. En países como América, el sistema funciona muy bien. Muchos reputados economistas, como Pavan Sukhev, creen que la mejor manera de proteger la naturaleza es poniéndole un precio. Pero otros temen que este mercado natural pueda llevar a que las compañías desarrollen un interés financiero en las especies en extinción.
También temen, como en la burbuja de las dotcom en lo 90 o la crisis financiero en 2008, que el mercado de créditos de la naturaleza acabe por colapsarse. Pero hay más cuestiones en juego. ¿Qué garantías tenemos de que nuestra herencia natural será protegida? ¿Y debería estar nuestra herencia ecológica a la venta?
El sábado 26 de octubre a las 19h, en el Salón de Actos del Centro Cultural de Soto del Real, tenemos la oportunidad de ver este documental y comentar el tema en el coloquio después.